Nunca pensé que el hombre de las mallas pudiera volar.
Los otros niños sí, y el público, y el mundo entero también. Eran otros tiempos, cuándo la gente en mallas andaba por la Tierra (¡por la realidad!) y nos sentíamos bendecidos porque ellos estaban allí para salvar el mundo, las veces que fuera necesario. Ahora es diferente, ahora tenemos estos universos, estos grupos de gente extraordinaria, y la era dorada está olvidada. Así como los hombres detrás de aquellas máscaras.
Nunca pensé que el hombre de las mallas pudiera volar, pero... ¿pensaba él lo mismo?

