Un gigantesco
"a veces sí, a veces no".
La película es fantástica en el momento en que decide apostar por su vertiente
más desenfadada y da lo que promete su premisa. Pero entonces no sé por qué va
a más donde no puede.
A lo que me refiero es que algo llamado con este título alcanza, como
no, las mayores cotas de grandeza cuando se toma a si mismo poco en serio y sin
prejuicios de ningún tipo, el poderío que demuestran los dos hermanos con sus
armas de última generación reventando cabezas a brujas van por esa línea
totalmente.
Pero luego hay extraños intentos de... glup... "profundidad". ¿Aquí?
¿en serio?
No es el momento ni el lugar para colarme romances que no vienen a cuento, o
pasado conflictivo de los críos, sobre todo si les dan más seriedad de la que
merecen.