No tanto una película, como un punto de vista.
Franck Khalfoun nos lleva a los ojos de un psicópata en esta historia, carente de juicios y de valores. En ningún momento se valora al personaje principal o lo que hace, porque no hay lugar, somos él, hacemos lo que él, vivimos como él.
Franck Khalfoun nos lleva a los ojos de un psicópata en esta historia, carente de juicios y de valores. En ningún momento se valora al personaje principal o lo que hace, porque no hay lugar, somos él, hacemos lo que él, vivimos como él.
