Llega un punto en que ya a todas estas películas indie de la "coming-of-age" se les ve el plumero, por mucho que se esfuercen en innovar o dar vueltas sobre lo mismo. Por eso, se agradece que Josh Radnor:
a) Parezca hablar más desde su propia experiencia que desde su propia imaginación.
b) No oculte sus deficiencias como director y consciente de ellas, tampoco se haga el "autor".
Sinceridad y humildad, las mejores armas para presentar cualquier historia.
El caso es que la propuesta de 'Amor y Letras' (me gusta más el más sugestivo 'Artes Liberales', pero bueno) no es poco ambiciosa: nada más que un retrato generacional acerca de nuestra propia madurez, vista en diferentes personajes y de diferentes actitudes.
Lo que podría haber sido algo demasiado rígido, Radnor lo destensa cuidando que cada uno de sus personajes sea querible y humano, a la vez que dejando cierto espacio para que la trama respire por su cuenta. Un film "en" la universidad, que no "de" la universidad, esa cantera de futuros triunfos y fracasos.
Lo que podría haber sido algo demasiado rígido, Radnor lo destensa cuidando que cada uno de sus personajes sea querible y humano, a la vez que dejando cierto espacio para que la trama respire por su cuenta. Un film "en" la universidad, que no "de" la universidad, esa cantera de futuros triunfos y fracasos.