La pregunta más difícil que tiene que responder 'Lobezno Inmortal' es "¿hace falta otra película de Lobezno?"
Tras la muy decepcionante 'X-Men Orígenes: Lobezno' y haber madurado
bien la saga sin él en 'X-Men: Primera Generación' parece que queda
poco espacio para que el mutante de las garras vuelva a sorprender. Pero hete aquí que Hugh Jackman se arma de James Mangold, uno de los
arcos más interesantes del personaje y ganas de hacer las cosas
diferentes (aunque tampoco mucho). Donde 'Lobezno Inmortal' realmente gana es en su planteamiento: no es
tanto otra aventura mutante sino un 'thriller' japonés con un
protagonista fuera de lugar. Simplicidad de ambiciones por bandera, en vez de salvar el mundo, la
idea es Lobezno salvándose a si mismo de sus demonios personales y su
incapacidad de avanzar en un mundo que le ha dejado atrás. La historia se sostiene por, para y según Logan, al que Hugh Jackman
ya tiene totalmente pillado el punto, y trata de replantear sus razones
para vivir cuando ya se ha quedado sin ellas. Vemos su tormento por la muerte, hace años, de Jean Grey y como eso
le privó de cualquier ambición personal, solo esperando el día de su
muerte.
