En un momento
determinado, a mitad del camino de la vida que se podría decir, Ip Man menciona
que ha sido espectador de algo, de la ópera de la vida.
Tras ver melancólicos decorados nevados, agresivas lluvias a contraluz y bellas coreografías como luchas a nadie le puede quedar ninguna duda: sí, esto es una ópera. Y como tal, no solo es bella, sino también terriblemente trágica.
Tras ver melancólicos decorados nevados, agresivas lluvias a contraluz y bellas coreografías como luchas a nadie le puede quedar ninguna duda: sí, esto es una ópera. Y como tal, no solo es bella, sino también terriblemente trágica.
La historia de dos grandes maestros (ese plural que se ha ignorado en el
título internacional), cada uno asolado por los demonios de la sociedad
japonesa y los suyos propios, cada uno valiéndose de sus propios métodos al
respecto.
Avanzar sin dejar de mirar atrás, o romper hacia delante sin que nada te detenga. Una elección de disciplina que ninguno de ellos llegará a suponer que es también de vida.
Avanzar sin dejar de mirar atrás, o romper hacia delante sin que nada te detenga. Una elección de disciplina que ninguno de ellos llegará a suponer que es también de vida.



