Mostrando entradas con la etiqueta Stacy Martin. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Stacy Martin. Mostrar todas las entradas
viernes, 13 de mayo de 2016
High-Rise (2015), de Ben Wheatley [XIII Muestra Syfy]
Es curiosa la forma de presentar el espacio del 'High-Rise'.
Siempre vemos al imponente y moderno edificio desde fuera, o inmersos en la vida en sus pasillos, habitaciones y balcones, como si de dos cosas distintas se tratara. Nunca hay un plano que nos ubique geográficamente, que nos haga de verdad saber "dónde está cada cosa".
Por lo que, presentado así, el High-Rise se antoja un gigantesco microscopio, que solo nos da las respuestas si miramos más de cerca, a través de su lente. Desde fuera no vemos lo que hay dentro, pero en el interior está todo lo que puede existir.
Etiquetas:
Ben Wheatley,
Cine,
Cine Social,
Crítica,
Elisabeth Moss,
High-Rise,
James Purefoy,
Jeremy Irons,
Luke Evans,
Sienna Miller,
Stacy Martin,
Suspense,
Tom Hiddleston,
XIII Muestra Syfy
jueves, 30 de enero de 2014
Nymphomaniac. Volumen II (2013), de Lars Von Trier
Extraña conclusión
esta segunda parte de 'Nymphomaniac'.
La lógica de distribución ha partido una película destinada a verse en 5 horas de un tirón, y sin embargo tengo la sensación ahora de que ambas partes, aun formando parte de un todo, poseen su propia identidad en la historia de Joe.
Si la primera parte era una especie de raro cuento, de gusto artístico e imágenes "románticas"... esta segunda parte es caos y dolor. Ruido y furia.
La lógica de distribución ha partido una película destinada a verse en 5 horas de un tirón, y sin embargo tengo la sensación ahora de que ambas partes, aun formando parte de un todo, poseen su propia identidad en la historia de Joe.
Si la primera parte era una especie de raro cuento, de gusto artístico e imágenes "románticas"... esta segunda parte es caos y dolor. Ruido y furia.
Von Trier bordea el ridículo con la experiencia religiosa del principio,
pero si has captado el mensaje de que esto es un gran "que te den" al
mundo no hay de que preocuparse.
Joe se convierte en una mártir, en una representante de una condición poco habitual: ninfómana, que no adicta al sexo. Es importante establecer de donde venimos para saber adónde vamos, y ese inicio marcará a Joe en su camino.
En la primera parte Joe quería alcanzar la perfección, y lo hizo, pero a un alto precio, y como a las mártires le espera un camino de martirio para volver a alcanzar el cielo. La historia de la privilegiada que abusó de su condición, con sus propias santas guías que le marcaron el camino de niña.
Joe se convierte en una mártir, en una representante de una condición poco habitual: ninfómana, que no adicta al sexo. Es importante establecer de donde venimos para saber adónde vamos, y ese inicio marcará a Joe en su camino.
En la primera parte Joe quería alcanzar la perfección, y lo hizo, pero a un alto precio, y como a las mártires le espera un camino de martirio para volver a alcanzar el cielo. La historia de la privilegiada que abusó de su condición, con sus propias santas guías que le marcaron el camino de niña.
Etiquetas:
Charlotte Gainsbourg,
Cine,
Cine Social,
Crítica,
Jaime Bell,
Lars Von Trier,
Mia Goth,
Nymphomaniac,
Shia LaBeouf,
Stacy Martin,
Stellan Skarsgard,
Uma Thurman,
Willem Dafoe
domingo, 29 de diciembre de 2013
Nymphomaniac. Volumen I (2013), de Lars Von Trier
"Este es un
cuento moral" comienza Joe, una medida Charlotte Gainsbourg, a contarnos.
Y en cierta manera así es. Seligman, el hombre que la encuentra en la calle, no está tan interesado en acostarse con ella como en escuchar su historia como el espectador. Los apuntes que introduce podrían venir de mi boca, y Joe me mira directamente a los ojos.
¿Buscamos moralidad aquí? Quién sabe, pero lo que no se puede negar es que en 'Nymphomaniac' hay una satírica y puede que hasta retorcida mirada al mundo de ojos de la persona más sincera que hemos podido encontrarnos.
Y en cierta manera así es. Seligman, el hombre que la encuentra en la calle, no está tan interesado en acostarse con ella como en escuchar su historia como el espectador. Los apuntes que introduce podrían venir de mi boca, y Joe me mira directamente a los ojos.
¿Buscamos moralidad aquí? Quién sabe, pero lo que no se puede negar es que en 'Nymphomaniac' hay una satírica y puede que hasta retorcida mirada al mundo de ojos de la persona más sincera que hemos podido encontrarnos.
No es una exploración sobre el sexo necesariamente. La ninfómana
protagonista podría ser cualquiera, y su adicción solo justifica encuentros,
desengaños y vías de escape.
Algo parecido significa para Seligman el arte, y por eso siempre intenta buscar la manera de conectarlo a la vida de la protagonista. Pero para Joe el arte no es nada, se define como ignorante. Y sin embargo, encuentra su propio tipo de "arte", que en todo momento se hermana a las didácticas explicaciones de Seligman sobre la pesca, sobre Poe y sobre el cantus firmus.
El sexo, lo bajo y lo irracional como respuesta a lo elevado, racional y sensorial. Es solo una de los descubrimientos que nos lega la vida de esta ninfómana de la cual queremos escuchar un relato.
Algo parecido significa para Seligman el arte, y por eso siempre intenta buscar la manera de conectarlo a la vida de la protagonista. Pero para Joe el arte no es nada, se define como ignorante. Y sin embargo, encuentra su propio tipo de "arte", que en todo momento se hermana a las didácticas explicaciones de Seligman sobre la pesca, sobre Poe y sobre el cantus firmus.
El sexo, lo bajo y lo irracional como respuesta a lo elevado, racional y sensorial. Es solo una de los descubrimientos que nos lega la vida de esta ninfómana de la cual queremos escuchar un relato.
Etiquetas:
Charlotte Gainsbourg,
Cine,
Cine Social,
Crítica,
Jaime Bell,
Lars Von Trier,
Nymphomaniac,
Shia LaBeouf,
Stacy Martin,
Stellan Skarsgard,
Uma Thurman
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


