Es curioso lo que puede dar de sí el género vampírico, y lo poco que se aprovecha.
Lo primero que sorprende de 'Vamps' es su apuesta divertida, desprejuiciada y hasta juguetona de este tema: los vampiros van a terapias en grupo y tienen problemas mundanos, tienen que ver con el amor, sí, pero no más de lo que le pasaría a cualquier hijo de vecino.
Ni tan atormentados, ni tan liberales, el punto intermedio cotidiano.
Lo primero que sorprende de 'Vamps' es su apuesta divertida, desprejuiciada y hasta juguetona de este tema: los vampiros van a terapias en grupo y tienen problemas mundanos, tienen que ver con el amor, sí, pero no más de lo que le pasaría a cualquier hijo de vecino.
Ni tan atormentados, ni tan liberales, el punto intermedio cotidiano.
