¿Naces... o te haces?
La pregunta que plantea 'Stoker' es demasiado sencilla. Pero dentro, encierra múltiples matices, desacordes y experiencias.
La pregunta que plantea 'Stoker' es demasiado sencilla. Pero dentro, encierra múltiples matices, desacordes y experiencias.
Park Chan-Wook lo sabe y por eso opta en convertir la película en la experiencia sensitiva más brutal que el cine ha visto en, me atrevo a decir, años. Nunca con tan simples cimientos se pudo construir algo tan perturbador y fascinante.
La tranquilidad está en la vena de toda la película, la cual no tiene prisa ninguna por mostrar sus cartas. Se regodea ella misma con la palpable incomodidad de los personajes, atenta sin embargo a cualquier explosión de mezquindad que se asome a la pantalla.
La tranquilidad está en la vena de toda la película, la cual no tiene prisa ninguna por mostrar sus cartas. Se regodea ella misma con la palpable incomodidad de los personajes, atenta sin embargo a cualquier explosión de mezquindad que se asome a la pantalla.
