El 'giallo'.
Aquel género fruto de las mentes de un par de visionarios que, por cultura o simple inspiración, renovaron toda una manera de ver el terror, o concebirlo en pantalla. Una renovación que sugería cierto espíritu cultivado, de locos o genios, aunque esa frontera muchas veces se disipa.
Se ha dicho que 'Berberian Sound Studio' es un 'giallo'. No lo es.
Es un animal nuevo, diferente y sangrante, que como aquel género hiciera hace un par de décadas, coge sus hoy desgastados huesos y los lleva al siguiente nivel: el de la locura subconsciente.
Aquel género fruto de las mentes de un par de visionarios que, por cultura o simple inspiración, renovaron toda una manera de ver el terror, o concebirlo en pantalla. Una renovación que sugería cierto espíritu cultivado, de locos o genios, aunque esa frontera muchas veces se disipa.
Se ha dicho que 'Berberian Sound Studio' es un 'giallo'. No lo es.
Es un animal nuevo, diferente y sangrante, que como aquel género hiciera hace un par de décadas, coge sus hoy desgastados huesos y los lleva al siguiente nivel: el de la locura subconsciente.

