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martes, 26 de enero de 2016

La Juventud (2015), de Paolo Sorrentino



Antes de la memoria, solo tenemos el sentimiento.
Una impresión, sincera y sin adulterar, perteneciente a un momento, que atesoramos con la esperanza de volverla a reproducir. El sentimiento se vive, se guarda y, finalmente, se sueña.
Después, ese sentimiento formará parte de nuestra memoria, y uno se pregunta si ese será su destino final, o por el contrario permanece para que lo reconozcamos una segunda vez.

'La Juventud' es un testimonio, una impresión.
Es una colección de vivencias en busca de sentido, también es una serie de cambios a la espera de realizarse. Es todo, y a la vez no deja de ser la nada. Tan pronto se detiene en cada detalle como permite sentir cada pequeño ruido que nos rodea.
Podría ser una serie de personas, no importa jóvenes o viejos, buscando aferrarse al recuerdo de un sentimiento ya olvidado. O quizá un muestrario de seres decadentes, que buscan un final satisfactorio para sus largas historias, imposibles de retener en la memoria.

viernes, 27 de febrero de 2015

Kingsman: Servicio Secreto (2015), de Matthew Vaughn


El que 'Kingsman: Servicio Secreto' elija ser tan desprejuiciada por delante de ser un homenaje al cine de espías la hace llegar más lejos de lo que inicialmente sería.
Pero sucede que, feliz casualidad, en esa casi parodia del espionaje acaba encontrando una identidad, y, lo más importante, acaba siendo un verdadero homenaje a James Bond y cía.

lunes, 24 de marzo de 2014

Viaje al Centro de la Tierra 2: La Isla Misteriosa (2012), de Brad Peyton


The Rock y Michael Caine. 
Solo la conjunción de estos dos grandes hombres en una película debería bastar para despejarnos ese levantamiento de ceja.
'Viaje al Centro de la Tierra 2: La Isla Misteriosa' es muchas cosas, pero sabe perfectamente lo que no es: algo que tomarse siquiera relativamente en serio. 
Por eso tenemos a Stevenson, Verne y Swift al servicio del más puro entretenimiento. Por eso las leyes de la física y termodinámica se suspenden. Por eso los personajes son buenos-buenos y en ningún momento tienen ningún atisbo de ambigüedad moral. 
Porque esto no es un tratado de literatura, es un patio de recreo.