martes, 3 de septiembre de 2013

Cómo ser John Malkovich (1999), de Spike Jonze


Una puertecita tras un archivador que conduce a la mente de John Malkovich. 
Como si de Shakespeare se tratara, la intrusión de un elemento puramente fantástico en una realidad casi absurda hace cuestionar las pequeñas cosas. 
En un juego de identidades de repuesto y de marionetas controladas por sus amos, Spike Jonze analiza nuestro miedo a cambiar, pero sin dejar de desear ser otra persona. La irracionalidad hecha cine, eso intenta capturar.
No es casualidad que su protagonista sea un titiritero, ese siempre agradecido John Cusack haciendo de Craig, un parado sin ambiciones ni ilusión, porque carece de los incentivos para hacer nada más con su vida. En un mundo donde celebridades financian películas con su nombre, ¿a quien le apetece luchar para ver su nombre en las portadas?

viernes, 30 de agosto de 2013

Kick-Ass 2: Con un Par (2013), de Jeff Wadlow


A quien le haya gustado 'Kick-Ass' no tendrá nada que despreciar aquí. 
Una secuela que corrige ciertos errores pasados, amplia universo y tiene el buen ojo de aprovechar su personaje más carismático (Hit-Girl) para gran parte de la narración. 
El problema sigue siendo la inexistente adaptación del cómic original, más bien parece que le ha cogido personajes y solo parte de la trama, y esa extraña mezcla de comedia-violencia que nunca acaba de cuajar.
Mi teoría: a 'Kick-Ass 2: Con un Par' le faltan, valga la ironía, cojones para entrar en materia del tema que trata. 
Está claro que si quieres algo más maduro sobre superhéroes reales te vas a 'Watchmen' pero cada escena de esta película como de la anterior me dan la sensación de que optan por tomarse a broma su argumento a riesgo de meterse en líos serios. 
Como alguien que cuenta un chiste de humor negro y se corta a la mitad porque no se atreve a decirlo. Algo como eso.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Dolor y Dinero (2013), de Michael Bay


"Me llamo Daniel Lugo, y creo en el fitness" 
Esas son las primeras palabras de la particular odisea de tres culturistas hacia su propio Sueño Americano, asfaltado de crimen, drogas, putas, asesinatos y esteroides. 
Michael Bay se olvida de sus robots gigantes y decide contarnos una historia más pequeña, más personal. El problema, y auténtico placer para el espectador, es que a este tipo no le sale una "historia pequeña" ni queriendo.
Daniel Lugo es el clásico perdedor, bueno en sus músculos y malo para todo lo demás, con ambición pero con demasiado buen corazón para llevarse las cosas por su cuenta. 
Hasta que llega un despreciable ricachón que ha hecho su fortuna rapiñando de aquí y allá, por lo que a Daniel se le enciende la bombilla: ah... ¿que se puede robar y estafar para vivir mejor?

sábado, 3 de agosto de 2013

Frances Ha (2012), de Noah Baumbach


La vida pasa y pasa, y al final, te puede acabar pasando por encima. 
Frances Haraway es una chica normal, de clase media, que sabe pasárselo bien, trabaja en lo que le gusta, amiga de sus amigos (sobre todo de su mejor amiga) y que no tiene mucha más preocupación en la vida que, como se suele decir, "ir tirando". 
Pero resulta que, llegado el momento, "ir tirando" no es suficiente. Resulta que la vida hace planes, y si no los haces tú a su vez puede haber problemas.
'Modern Love' de David Bowie. 
Como un mantra de la propia película, aquella canción que hablaba de amores apresurados, de metas a las que llegar y de decisiones que tomar suena incesantemente mientras Frances recorre las calles neoyorquinas, buscando que su mundo no se escape, corriendo para que el presente se quede un poco más. 
Y como en aquella canción, ella dice "no pienso caer en esto". No lo expresa explicitamente, pero en su diálogo, sus andares, su comportamiento vemos una niña que no quiere crecer. Que debe ocupar por fin su cáscara de mujer y le queda muy grande.

miércoles, 31 de julio de 2013

Pacific Rim (2013), de Guillermo del Toro



"Pacific Rim' es potencia.

Potencia derivada de sus planteamientos, pero también de su director Guillermo del Toro, del que se nota que ha hecho lo que quiere hacer, pero (y aquí lo importante) sabiendo cómo hacerlo. Es la clase de film que conoce lo increíble de su trama y ante eso escoge la salida más comprometida, que es currarse a base de bien los personajes para que cuando veamos un robot gigantesco también veamos dos personas en su interior. Y si algo no se le puede negar a esta película es la importancia de su factor humano: importa cada simple personaje que aparece en pantalla. Del Toro se curra cada uno de ellos con corazón (una palabra muy importante aquí) y evita reducirles al mínimo común escenografía.
Raleigh Beckett y Mako Mori son las estrellas aquí, dos almas con heridas pasadas que se unen, vuelven y se levantan para una última batalla. Su pilar base es simple: la unión hace la fuerza, mantra que se extiende a toda la historia.