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miércoles, 24 de febrero de 2016

La Verdad Duele (2015), de Peter Landesman


Él sigue intentándolo.
Impasible ante el desaliento, monolítico ante voces contrarias.
Olvidando que sus mejores interpretaciones vienen cuándo precisamente ni lo ha intentado.

Will Smith quiere su Oscar. El que por derecho le pertenece, por algún motivo, por ser de la realeza de Hollywood.
¿Su plan de acción?
La biografía tristona e insoportablemente inflada de un médico nigeriano que descubrió los peligros de dedicar una vida al fútbol americano, y se topó con la liga del propio deporte y su propio país pidiendo su cabeza.

sábado, 21 de febrero de 2015

Siempre Alice (2014), de Richard Glatzer y Wash Westmoreland


Es algo curioso, la lucha contra uno mismo.
Una lucha que en el fondo es la derrota, pues nadie conoce más nuestras debilidades que nosotros mismos.

En el caso de Alice, la lucha es más que nunca contra su propia persona, una profesora de éxito y buena familia, hasta pasar a ser casi un vegetal dependiente.
Algo duro, que en ningún momento se trata con el temido sentimentalismo, sino más bien con una sensación inexorable de cambio: está sucediendo y no va a parar hasta ser completo. Al principio, en forma de breves brotes de pánico, luego en forma de olvidos pequeños, hasta ya ni ser capaz de recordar que se ha olvidado.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Blue Jasmine (2013), de Woody Allen


Todo sea dicho, las risas del público cada vez las entiendo menos. 
No es que reírse en una película esté mal, cada cual opinará lo que quiera, pero cuando la nueva historia de Woody Allen empieza y vemos a una Cate Blanchett desmoronada contando su vida entera a quien la quiera escuchar, y el público ríe, uno se pregunta si de verdad están entendiendo la desgracia de esta mujer inútil (y si de verdad no tendrán el mismo pensamiento que ella). 
Allen convierte 'Blue Jasmine' en el reino de la sonrisa congelada, y en reírme de esta colección de hipócritas sería en lo último en que pensaría.